El box está arrendado, el profesional contratado y el equipo administrativo ya trabajó esa hora. Vitia Clinic anticipa qué horas se van a perder y las recupera antes de que queden vacías, sin cambiar los sistemas que tu clínica ya usa.
Se implementa sin tocar la ficha clínica ni el sistema de agenda.
Entre el aviso de cancelación y la hora de la consulta hay una ventana corta. En la mayoría de las clínicas esa ventana se gestiona a mano: alguien revisa una planilla, llama a tres o cuatro personas conocidas y, si no contesta ninguna, el box queda vacío.
No es un problema de voluntad. Es un problema de tiempo y de información: cuando la cancelación llega, nadie sabe quién de la lista de espera puede llegar en cuarenta minutos, vive cerca y además tiene un control atrasado.
Esta es la secuencia real del producto. Aprieta el botón y mírala correr.
Agenda, ficha clínica, laboratorio y facturación. Sin migración, sin cambiar de proveedor y sin pedirle a tu equipo que aprenda otro sistema.
Cada estimación muestra de qué está compuesta y cuánto pesa cada factor. Tu equipo clínico puede revisar el criterio y cambiarlo.
Un mensaje que sale, una confirmación que entra, una hora que vuelve a llenarse. Todo queda registrado y medido.
La mayoría de los proyectos de tecnología en salud fracasan por expectativas mal puestas al principio. Preferimos ponerlas nosotros.
La ley de protección de datos personales está vigente desde el 1 de diciembre de 2026 y trata los datos de salud como categoría sensible, con una agencia facultada para fiscalizar y sancionar.
Nosotros llegamos con el cumplimiento incorporado, no agregado después.
La primera conversación es con su equipo de sistemas y dura cuarenta y cinco minutos. De ahí sale si esto es viable en su institución y cuánto hay realmente en juego.
Déjanos tus datos y te mostramos la plataforma funcionando con un caso real de agenda.
Usamos tus datos solo para responder esta solicitud.