Vitia Clinic es una capa de inteligencia para organizaciones de salud. No reemplaza la ficha, la agenda ni la facturación: se conecta a ellas, entiende lo que está ocurriendo y activa la acción antes de que el problema se transforme en pérdida.
El box está arrendado, el profesional está contratado y el equipo administrativo ya trabajó esa hora. Cuando el paciente no llega y nadie alcanza a tomar el cupo, ese costo no se recupera.
Mueve los controles con los datos de tu institución. No usamos supuestos nuestros: usamos los tuyos.
La estimación de recuperación asume que se rescata el 60% de las horas liberadas. Es una referencia para dimensionar, no una promesa: el porcentaje real se mide en el piloto con grupo de control.
Leemos las fuentes que la institución ya tiene y autoriza: agenda, ficha, laboratorio y facturación. Sin migración, sin cambiar de proveedor, sin pedirle a nadie que aprenda otro sistema.
Esta es la etapa que decide si un proyecto de este tipo es viable, y por eso es la primera conversación que pedimos tener, antes de prometer cualquier resultado.
Gran parte de lo que importa está en texto libre, en campos que nadie normalizó o repartido entre sistemas que no se hablan. Lo estructuramos para que se pueda consultar y cruzar.
El objetivo no es acumular más información, sino que la que ya existe se pueda usar el mismo día en que sirve.
Calculamos qué tan probable es que una hora no se ocupe, y mostramos de qué está compuesto ese número. Empezamos con reglas explícitas, no con un modelo opaco.
Un equipo clínico tiene derecho a saber por qué el sistema priorizó a un paciente sobre otro, y a estar en desacuerdo con el criterio.
Cada estimación termina en algo que ocurre. Se pide la confirmación obligatoria, y si no llega, la hora se libera y se ofrece a la lista de espera por olas de prioridad, contactando solo a quienes autorizaron recibir avisos.
Prueba la secuencia completa en el panel de al lado.
Un resultado sin grupo de control es una anécdota. Diseñamos el piloto con bloques de agenda aleatorizados, un indicador primario y un criterio de fracaso acordado por escrito antes de partir.
Es incómodo declarar por adelantado qué resultado significaría no continuar. También es la única forma de que el número final valga algo.
Las instituciones de salud llevan décadas invirtiendo en digitalizar información. El resultado es abundancia de datos y escasez de decisiones: la agenda no habla con la ficha, la ficha no habla con la facturación, y cuando alguien nota que un paciente dejó de venir, ya pasaron seis meses.
La próxima generación de organizaciones de salud no va a competir por quién acumula más datos, sino por quién los convierte en mejores decisiones para pacientes, profesionales y gestores.
No creemos que la inteligencia artificial vaya a reemplazar a quienes atienden. Creemos que puede devolverles el tiempo y el contexto para decidir mejor.
Somos una compañía chilena. Trabajamos cerca del cliente, con acceso directo a los fundadores en cada implementación.
Lidera el desarrollo del producto y la relación con los equipos clínicos y de operaciones. Su foco está en que cada función del sistema termine en algo que un equipo pueda ejecutar el mismo día.
LinkedInLidera la estrategia, la validación en terreno y el diseño de los pilotos. Responsable de que cada resultado que presentamos tenga una línea base detrás y no una estimación optimista.
LinkedInPropósito, tesis, cliente objetivo y modelo de negocio. El documento que ordena todas las decisiones siguientes.
Seis hipótesis falsables y entrevistas con TI, operaciones, legal y dirección médica antes de comprometer desarrollo.
Bloques de agenda aleatorizados, un indicador primario y un criterio de fracaso acordado por escrito.
Rescate de horas operando de forma continua, con línea base medida y resultados auditables.
Continuidad de pacientes, predicción de demanda y optimización de agenda sobre la misma infraestructura.
No comprometemos cifras de retorno antes de medir una línea base en la propia institución. Preferimos una reunión menos entusiasta y un resultado que resista revisión seis meses después.
Nadie necesita otro sistema que compita con los que ya tiene. Trabajamos sobre la infraestructura existente y respetamos las decisiones tecnológicas que la institución ya tomó, incluso las que no habríamos tomado nosotros.
Cada estimación de riesgo muestra de qué está compuesta y cuánto pesa cada factor. Un equipo clínico tiene derecho a saber por qué el sistema priorizó a un paciente sobre otro, y a cambiar el criterio si no lo comparte.
El sistema propone, ordena y ejecuta lo repetitivo. Las decisiones clínicas y los criterios de priorización los define y aprueba el equipo de salud. El coach de pacientes no diagnostica, no cambia dosis y no entrega resultados de exámenes.
Minimización, trazabilidad y consentimiento verificable por finalidad. Si un paciente no autorizó que lo contactemos, no lo contactamos, aunque eso reduzca el resultado del mes.
La mayoría de los proyectos de tecnología en salud fracasan por expectativas mal puestas al principio. Preferimos ponerlas nosotros.
La nueva ley de protección de datos personales entra en plena vigencia el 1 de diciembre de 2026 y trata los datos de salud como categoría sensible, con una agencia facultada para fiscalizar y sancionar.
Construimos la plataforma con esa exigencia incorporada, no agregada después.
Nuestra primera puerta de entrada es Hora Viva: recuperar las horas médicas que hoy se pierden por inasistencia. Se mide en 24 horas y se implementa sin tocar los sistemas existentes.
Déjanos tus datos y te mostramos la plataforma funcionando con un caso real de agenda.
Usamos tus datos solo para responder esta solicitud.